jueves, 2 de febrero de 2017

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

Desde hace meses María Perea, Eroti Atienza, Eugenio Marco, Adrián Ruiz, Fran Tovar y otros, conscientes del deterioro que se aprecia entre los abanilleros respecto al conocimiento de nuestro entorno y de nuestra cultura, vienen reuniéndose buscando la forma de corregir y evitar esta tendencia. Producto de estas reuniones es la creación de ACUNA.
ACUNA es una asociación cultural sin ánimo de lucro. Es totalmente apolítica; no está ligada políticamente a ningún sistema de gobierno. Con ella pretenden defender y potenciar nuestra cultura y nuestras raíces. Las tradiciones serán su objetivo prioritario. También tratarán de fomentar el respeto a la Naturaleza y promover el arte en sus distintas facetas, así como proteger la formación científico-tecnológica de la juventud.
Para lograr estos fines, ACUNA tiene proyectado organizar diferentes actos como seminarios, exposiciones y cursillos, estimulando en lo posible las vocaciones artísticas, científica y tecnológicas.
Los promotores de ACUNA declaran que se trata de una asociación abierta a toda persona que tenga algún sentimiento, interés o aprecio por nuestro pueblo. Por ello cuentan con todos nosotros: unos, los mayores, aportando nuestros conocimientos, y otros, los niños y jóvenes, asimilando lo que es y lo que ha sido su pueblo.
Estos, niños y jóvenes, un día tendrán que hacerse cargo de nuestro activo para continuar amándolo y transmitiéndolo a sus hijos. Los miembros de ACUNA expresan que su mayor satisfacción es conseguir que nuestros valores perduren tras muchas generaciones. Por eso invitan especialmente a nuestros paisanos de las pedanías como Barinas, El Cantón, Macisvenda, etc. a que participen activamente, ya sea a través de su página en facebook (Abanilla, Cultura y Naturaleza) o mediante entrevistas personales con sus miembros.
Con esta idea también instan a particulares, asociaciones y centros educativos a que recurran a ellos tanto para aportarles ideas e información como para acceder a todo aquello que les interese y que ellos podar brindarnos.
ACUNA desea acoger en su seno toda la cultura comprendida entre El Cantón y La Cañada de la Leña al norte; Los Carrillos y La Casa Cabrera al sur; El Zulum con El Agudo y La Umbría al este; Las Contiendas y Los Baños al oeste, así como todo lo comprendido entre estos parajes que son los que conforman la verdadera Abanilla.
Consideran, y así es, que tanto la población de Abanilla como la de nuestras pedanías de Barinas, Macisvenda, El Cantón, La Huerta, Mahoya, La Cañada de la Leña, Los Carrillos, etc. es cada vez es más escasa y longeva.
También consideran que nuestros mayores son los depositarios de la cultura abanillera. Ellos, nuestros mayores, conocen cada planta, cada árbol, cada hierbajo de nuestros campos. Asimismo saben de la existencia de nuestra fauna: zorras, jabalíes, mochuelos, caberneras, gorriones y otros animales; también conocen nuestra flora: el rabogato, la barrilla, la cornicabra, el longe, la zaragatona, piteras, ajedrea, cambrones… Conocen costumbres ancestrales, saben de nuestras morcillas, magdalenas, dátiles, gachas tortilleras, buñuelos y de otras sabrosas comidas; cómo y para qué se usaba la zaragatona; que los niños jugaban a “Piso oro piso plata” y a ”Pin pin zabarabatín”; que comieron trigopelao y pipirrana… Todo ese conocimiento estiman que podría perderse.
María Perea, Eroti Atienza, Eugenio Marco, Adrián Ruiz, Fran Tovar saben que los mayores se marchan y nos quedamos huérfanos de nuestra cultura. Por ello pretenden que sean una referencia y una fuente de consulta permanente. De ellos, de nuestros mayores, esperan recibir este magnífico legado y los miembros de ACUNA han asumido la obligación de conservarlo y aumentarlo.
Ellos quieren que nuestros hijos y nuestros nietos puedan jugar, como lo hicieron sus abuelos, a “Donde vas mozo viejo que no te casas” y a otros juegos que inundaban las calles de nuestro pueblo. Queremos que sepan dónde estaban Las Paleras de la Tía Sopa, o la Casa de las Ranas.
Su gran empeño es corregir estas enormes carencias y, por consiguiente, nos invitan a todos los abanilleros, vivamos donde vivamos y seamos de la edad que seamos, a que aportemos nuestros conocimientos que constituyen nuestra cultura. La cultura de Abanilla.
Por último, desean reiterar su invitación a visitar y a participar en la página de facebook titulada Abanilla, Cultura y Naturaleza.
Salvador Sánchez Esteve